Cómo recalentar un brisket sin que se seque

Recalentar un brisket

Sobras de brisket para guardar y recalentar

Cómo almacenar tus sobras de brisket y tres excelentes formas para recalentarlas

Sabemos lo que nos encanta cocinar brisket. El problema es que una vez que mi familia (y las mascotas, incluso) queda satisfecha, normalmente aún quedan unos kilos de carne de sobra.

Y si alguna vez has intentado recalentar sobras de brisket, probablemente hayas notado que no sabe ni remotamente igual al delicioso brisket ahumado que disfrutaste el día anterior.

Si estás harto de comer sobras endurecidas, sigue leyendo. En esta guía aprenderás las tres mejores formas de recalentar un brisket además de algunos secretos que los profesionales usan para mantener sus sobras de brisket húmedas.

Cómo guardar y congelar brisket

Cómo congelar tu brisket depende mucho de la respuesta a la siguiente pregunta: ¿rebanas el brisket antes o después de congelarlo? Veamos los pros y contras de ambos.

Rebanar antes de congelar

Pros:

  • Rebanar el brisket y congelar las rebanadas para que puedan recalentarse individualmente es muy útil si solo necesitas recalentar un par de rebanadas a la vez.
  • El brisket rebanado no tomará tanto espacio en tu congelador como lo haría un brisket entero.

Contras:

  • Si no tienes cuidado, se te puede secar cuando lo congeles en rebanadas.
  • Al rebanar la carne, hay más superficie que puede estar expuesta a contaminación. Mantén altos estándares de higiene, y pon las rebanadas en el congelador tan pronto estén preparadas para evitar este problema.
Brisket frio para recalentar

Brisket frío para recalentar en papel de aluminio

Rebanar después de congelar

Pros:

  • El brisket retendrá bastante humedad si se congela entero.
  • Hay menos probabilidad de contaminación ya que la superficie expuesta es menor.
  • Rebanar un brisket entero recalentado se ve “más fresco” que servir brisket ya rebanado.

Contras:

  • Ocupa más espacio en el congelador.
  • Tendrás que recalentarlo todo de una vez, y esto llevará más tiempo que recalentar las rebanadas.
Cómo mantener tu brisket tan húmedo como sea posible
  • Si prefieres rebanar antes de congelar, deja que el brisket se enfríe en sus propios jugos. Esto asegurará que retenga la mayor humedad posible.
  • Congela las rebanadas en una hoja de papel para hornear inicialmente. Esto las dejará congelarse por separado. Una vez que estén congeladas, mételas en una bolsa ziplock. Ahora podrás sacarlas por separado cuando las necesites.
  • Malcolm Reed de howtobbqright.com sugiere dejar reposar el brisket, y luego separar la grasa, dejando el jugo de calidad.
  • Luego, después de poner el brisket entero y el jugo en un contenedor de aluminio desechable, empacar todo al vacío, con contenedor incluido, facilitando mucho el recalentamiento.
Las mejores formas de recalentar brisket

Hay varias formas de recalentar un brisket. Dependiendo de cuánto tiempo tengas, o qué tan congelado esté el brisket en primer lugar, la mejor forma de recalentarlo será diferente.

Nota de seguridad alimenticia: es importante chequear la temperatura interna y no el reloj al recalentar. La temperatura interna de la carne debe alcanzar los 71°C para comer con seguridad.

Similarmente, al recalentar un brisket entero en el horno o ahumador, asegúrate de de dejarlo descongelar adecuadamente primero. Esto significa dejarlo descongelando alrededor de dos días en el refrigerador.

Aunque también puedes descongelar carne con baños de agua fría, descongelar en el refrigerador es la forma más fácil de descongelar carne sin perder mucha humedad, y sin dejar la carne en la “zona peligrosa” de 4,5-54,5°C.

1) Recalentar brisket en el horno

Si congelaste el brisket entero, el horno probablemente es la forma más fácil y rápida de recalentarlo.

  • Precalienta el horno a alrededor de 163°C.
  • Una vez que el brisket esté descongelado y el horno haya alcanzado esa temperatura, mete el brisket en el horno y cúbrelo con papel de aluminio. Con dos capas de papel de aluminio es mejor si quieres asegurarte de que no haya agujeros. Los agujeros en el papel de aluminio ayudarán a que se seque la carne.
  • Tu brisket debería estar listo en alrededor de una hora, una vez que la temperatura interna haya llegado a los 71°C.

Al recalentar en el horno, la carne tiende a secarse. Para evitarlo, asegúrate de que los jugos originales de cocción aún estén en el fondo de la bandeja, o añade algo de humedad.

Una sugerencia es reducir dos tazas de cidra o jugo de manzana a la mitad, añadir un par de cucharadas de tu salsa BBQ favorita, y verter esa mezcla en la bandeja. Puedes usarla como salsa una vez que el brisket esté recalentado.

2) Recalentar en el ahumador

Una vez que la carne esté descongelada, también puedes recalentarla en tu ahumador. Recalentarla en el ahumador es prácticamente igual que hacerlo en el horno, excepto que tomará más tiempo.

Meathead Goldwyn de amazingribs.com sugiere el siguiente método para recalentar sobras:

  • Precalienta al ahumador a 107°C.
  • Usa el método de cocción en dos zonas para recalentar
  • Pon tu brisket envuelto en papel de aluminio en la zona indirecta hasta que la temperatura interna de la carne alcance 68°C
  • Desenvuelve el brisket y termina de calentarlo en la zona directa por alrededor de 5-10 minutos. Asegúrate de revisar que la temperatura haya alcanzado los 71°C antes de servir.

Recuerda tener siempre a la mano un termómetro con sonda para carne para determinar con seguridad la temperatura interna de la carne.

Mantén la carne vigilada para asegurarte de que no se queme cuando esté bajo calor directo.

Si usas un ahumador o asador a gas, ponerlo en calor mediano debería estar bien para recalentar.

3) Usar el método sous vide para recalentar tu brisket

Este método es genial porque jamás secarás o cocinarás de más tu brisket al recalentarlo de esta manera.

Si nunca has oído del sous vide, puedes leer nuestros artículos al respecto: Carne ahumada, Vide y Envasado al Vacío, Temperaturas de Cocción.

La desventaja es que necesitas de equipos adecuados para este método. Además tampoco es la forma más rápida de recalentar tu brisket.

Este es un resumen de cómo funciona:

  • Se sella la carne al vacío en envoltorio plástico impermeable.
  • Temperatura del agua entre 43-80°C.
  • Se deja la carne en el agua hasta que la temperatura interna de la carne alcance la misma temperatura del agua.

Para un brisket entero, que normalmente es de 4 pulgadas de grosor, esto tomará alrededor de cinco horas. Para un brisket pre rebanado, debería tomar solo dos horas.

Aunque hay termómetros muy especializados para chequear la temperatura interna de la carne al cocinar o recalentar de esta forma, no suelen usarse fuera de cocinas comerciales.

¿Qué hay de hervir, o calentar las sobras de brisket en el microondas?

Puede que estés tentado a lanzar el brisket en el microondas, ya que es una forma indisputablemente rápida para recalentar comida. El problema es que el microondas funciona convirtiendo las moléculas de agua en vapor. Esencialmente, el brisket se hierve al vapor de adentro hacia afuera. Esto te deja con una carne seca, gomosa y, simplemente, terrible. Un desperdicio de brisket, si nos preguntas a nosotros.

En cuanto a hervir, hervir un brisket en una envoltura hermética puede tener buenos resultados. Al igual que con el método sous vide, la carne no se seca. El truco está en saber con certeza la temperatura interna de la carne, ya que tendrás que asegurar que llegue al menos a 71°C para que sea segura de comer. Por lo tanto, asegurarse de que la carne llegue a una temperatura interna segura es una preocupación al recalentar carne hirviéndola.

Qué hacer con tus sobras de brisket

Si estás abierto a probar algo diferente, hay incontables formas en las que puedes usar tus sobras de brisket, pero solo para darte un poco de inspiración, estas son algunas de nuestras ideas favoritas:

  • Tacos o quesadillas: si tienes tortillas por ahí, la adición de sobras de brisket es un acompañante perfecto. Mantenlo simple con queso y salsa, o diviértete un poco con toppings como cebollas encurtidas o aguacate.
  • Stroganoff: Cremoso, robusto y seguramente te va a llenar; el stroganoff es un clásico familiar. Y si tienes sobras de brisket es rápido y fácil de preparar también.
  • Shepherd’s Pie: técnicamente, la versión con carne de esta receta tradicional británica debería llamarse “pie de ternera”, pero eso es irrelevante. Usar trozos de tus sobras de brisket en esta receta no solo da deliciosos resultados, sino que también es rápido, fácil, y llena mucho.
Para concluir

Esperamos que hayas disfrutado nuestra guía para recalentar brisket. Un brisket tiene una cantidad tan grande de carne buena que saber cómo congelarla, recalentarla y utilizarla significa que puedes sacar el máximo de este delicioso corte.

Si encontraste útil este artículo, asegúrate de compartirlo con tus amigos. Y sigue explorando ahumadoras.com para un sinfín de recetas y artículos para sacar el máximo de tu ahumador.